Tema 10 – Progresiones de acordes
10.1 ¿Qué es una progresión de acordes?
Una progresión de acordes es una sucesión de acordes organizada con una lógica musical dentro de una tonalidad.
Las progresiones no son aleatorias: ciertos acordes tienden a aparecer juntos porque generan tensión y resolución.
Acordes diatónicos
Los acordes diatónicos se construyen solo con las notas de una escala determinada.
En una tonalidad, cada grado de la escala genera un acorde específico.
Numeración romana de acordes
Para analizar progresiones se usan números romanos que indican el grado de la escala sobre el que se construye cada acorde.
Las mayúsculas indican acordes mayores; las minúsculas, menores.
10.2 Progresiones en tonalidades mayores y menores
En las tonalidades mayores hay progresiones muy comunes que aparecen en muchos estilos.
Algunas progresiones típicas son:
- I – IV – V – I
- I – V – vi – IV
- ii – V – I
En las tonalidades menores, la construcción es similar, pero los acordes alterados introducen un carácter distinto.
El acorde de dominante suele reforzarse con el V o V7.
El papel del acorde de dominante
El acorde de dominante (V) crea tensión que tiende a resolver en la tónica (I).
Al añadir la séptima, esta sensación de resolución se intensifica.
10.3 Qué es una cadencia
Una cadencia es una progresión que produce sensación de cierre, pausa o final.
Funcionan como signos de puntuación musicales.
Cadencia auténtica
La cadencia auténtica ocurre cuando el acorde de dominante resuelve en la tónica.
Es la cadencia más clara y conclusiva.
Cadencia plagal
La cadencia plagal ocurre cuando el subdominante (IV) resuelve en la tónica (I).
Tiene un carácter más suave y menos conclusivo.
Cadencia engañosa
En la cadencia engañosa, el dominante no resuelve en la tónica, sino en otro acorde, normalmente el vi.
Crea una sensación de sorpresa o continuidad.
Semicadencia
La semicadencia termina en el dominante, dejando la música en tensión.
Se usa para dividir frases musicales.
Resumen
Las progresiones organizan la armonía dentro de una tonalidad. Los acordes diatónicos, la numeración romana y las funciones armónicas explican por qué ciertos acordes funcionan juntos.
Las cadencias crean cierre, pausa o continuidad y son esenciales para estructurar la música.